Todo final implica un nuevo principio!

jueves, 16 de agosto de 2012

Final.

Hay una verdad universal que todos debemos afrontar queramos o no, al final todo se acaba. Por mucho que deseara que llegara este día nunca me han gustado los finales. El último día de verano, el último capítulo de un buen libro, separarte de un buen amigo, pero los finales son inevitables. Llega el otoño, cierras el libro, dices adiós. Hoy es uno de esos días, hoy nos despedimos de todo lo que nos era familiar, todo lo que nos resultaba cómodo, pasamos página, pero sólo porque nos vamos, y eso duele. Hay personas que son una parte tan importante de nosotros que estarán ahí pase lo que pase, ellos son nuestra tierra firme, nuestra estrella polar, y esa voz de nuestro corazón que siempre nos acompañará, siempre.

miércoles, 11 de abril de 2012

Precursor del amor.


Sigo siendo precursor del amor, nunca lo he negado, porque no hay mayor prisión que un corazón cerrado. Si quieres saber algo, aún no te he olvidado, y cómo hacerlo, si por cada pensamiento entregado, un amor inspirado. Tal vez perdí la cordura, pero hay cierto placer en la locura que sólo el loco conoce. Entonces, en aquel momento, alcancé a contar los pasos que diste mientras te alejabas, para cuando mi orgullo dejase de cegarme, correr a buscarte. Susurrarte, luego, que quien solo ve con los ojos es ciego, que siguen habiendo misterios que son invisibles a ellos, miraste con el sentido equivocado. Lo recuerdo perfectamente, el primer beso fue mágico, el segundo íntimo, y el tercero, bueno quizás ese te pareció rutina. Pero te quiero, te quiero tanto que si no quieres que te quiera pues no te quiero. A eso se le llama amor. Está claro que no te voy a enseñar nada que no sepas, ni nada que no quieras aprender, no es lo que pretendo. Pero hay algo que no puedes olvidar, no hay que tenerle miedo al fuego, sino a las cenizas. Ahora, tan sólo tengo una cadena, y es la que me ata a seguir escribiendo todo lo que siento. A eso se le llama amor. Al fin y al cabo, si nada nos salva de la muerte, tengo la esperanza de que el amor nos salve de la vida. Y si me preguntas que es este amor deberé decirte que no lo sé, pero si le preguntas a este amor, él te dirá quien soy yo.

jueves, 22 de marzo de 2012

Ahí, en mi pecho.


Apaga, ¡apágalo todo ya! No sigas. He dicho que no sigas, ¡cállate! Calla de una vez y para siempre, no quiero volver a escucharte, tú y sólo tú tienes la culpa de esto que me pasa. Mi mirada se pierde antes de comenzar a buscar, sonrío porque no me quedan lágrimas que derramar, e ignoro la vida por mera venganza, ella me ignoró primero. ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué consigues con esto? No lo soporto más. Has hecho que ahora viva en una continúa apariencia y te empeñas en convertir en prioridad lo que tanto me costó dejar como experiencia. Pero no sólo te conformas con luchar contra mí, además combates contra mi orgullo y lo sometes de tal manera que mis gritos de ira se transforman en murmullos. Sólo dejas que el silencio me consuma, y entre las dunas de este desierto sofocante, hundes, cada vez más, mis pies en la arena. Cuando logro coger una bocanada de aire, llegas y me sumerges en las profundidades de dónde tanto quiero salir, como si en el fondo del mismísimo Pacífico me encontrase, sin aire, sumido en la completa oscuridad, y sin posibilidades de lograr llegar a la superficie, la salida. ¿Tú nunca lo comprenderás verdad? Te niegas a darte por vencido. Sigues ahí, al acecho del mínimo detalle para volver a emprender la lucha, ahí en mi pecho, expectante y a la vez guiándome incluso contra mi voluntad, egoísta corazón.

jueves, 15 de marzo de 2012

Perderte...


Por primera vez, y dudo que sea la última, no se como empezar. Tal vez sea porque no me gusta contar el principio de algo que espero que no tenga final, pues en tal caso cada día sería el comienzo de algo único. Aunque en realidad no tendría sentido relatarlo, ni yo tengo fuerzas para hacerlo. Sólo sé que lo que esperaba que resultase lo más lógico acabó convertido en una pequeña esperanza que cada día continúa reduciéndose un poco más. Tengo muchas preguntas sin resolver, no se si necesito sentirte o siento que te necesito. Quizás, ambas cosas.
Cada madrugada se me hace interminable recorriendo mi mente en busca de la solución del problema, la “x” de la ecuación sin la cual el avance resulta imposible. Mis ojos, mi ánimo, cada mañana sólo reflejan… en realidad no lo sé. No creo encontrar la palabra que describa a la perfección lo que se siente en un momento así. Al principio sentía una felicidad inmensa al verte sonreír, una gran fuerza en mi interior me permitía luchar sin descanso y me hacía pensar que todo valdría la pena. Luego se convirtió en impotencia, y que sentir cuando tienes la seguridad de que tu destino está detrás de un muro, el cual, por más que te esfuerces no logras derribar para conseguir lo que hay tras de sí. Y ahora, sólo eso, una sensación indescriptible, pero una sensación al fin y al cabo. Todo sería más sencillo si fuésemos más simples. Si te encuentras vacío lo lógico sería no sentir nada, pero ya perdí la lógica. No tiene sentido, intento recoger y eliminar los escombros de una obra que ni tan si quiera ha comenzado a construirse. Convertí mis palabras en hechos, y no los hechos en palabras, pero no fue suficiente. De todos modos lo intenté, aunque el fracaso ahora me tenga reducido a la nada, porque es por eso por lo que parece que he estado luchando, nada. Se supone que de lo malo es lo mejor, pero ni el mayor optimista podría hallar el lado positivo de esto, perderte.   

domingo, 12 de febrero de 2012

Sólo silencio...


Oscuro, todo está oscuro. No se oye nada alrededor, todos están durmiendo. Ahí están, con sus ojos cerrados, ocultos bajo varias capas de abrigo y dándole la espalda a la puerta de salida y de entrada. Y mientras yo aquí, despierto, con los ojos bien abiertos, expectante ante cualquier detalle, atravesando una vez más la misma calle. Inclino la cabeza, inspiro de manera profunda y miro al cielo, como si en alguna estrella se hallara la respuesta rotunda que deseo encontrar. Si por un casual está ahí arriba, continuo sin verla. Expiro, y abandona mi cuerpo un enorme suspiro compuesto de CO2, un átomo de corazón y otro de orientación, sin olvidar el 2 que da sentido al compuesto, pues sin corazón, ¿para que orientarte?, y sin orientación, ¿quién te ayudará a guiarte?
Luego, sin saber porque, mi mirada se dirige al suelo, y no, ahí tampoco encuentro nada. Tal vez el problema esté en mí, que no he sabido buscar, pero, ¿cómo encontrar algo cuando tan si quiera sé lo que busco? Hay tantas cosas que sigo sin comprender.
¡No entiendo como podéis seguir durmiendo tan tranquilos! ¿Por qué no despertáis?
¡Tanto por hacer, tanto por descubrir, tantas preguntas que esperan ser contestadas! ¿Es que sólo a mí me recorre esta sensación de vacío?
Quizás, ahora que os observo con mayor detenimiento, sí, ya lo veo, ahí está, ahí se encuentra vuestra ignorancia. Sumidos en ella estáis seguros, durmiendo, con los ojos fuertemente cerrados para mantenerla, arropados por mentiras protectoras, para evitar verdades dañinas a las que os parece mejor dar la espalda. ¿Cómo lo hacéis? ¿Cómo lográis mantener constantemente ese equilibrio? 
No, no lo comprendo. No comprendo porque soy distinto. Aquí, callado, buscando pero sin hacer el mínimo ruido. Espera, ¡tal vez ese sea el problema!
Y cuando por fin estoy decidido a romper la barrera del silencio y a gritar fuerte, de repente, escucho un susurro: “Shh, calla, que todos duermen.”

sábado, 21 de enero de 2012

Vive!


Obediencia, gobernantes y obedientes, paciencia, si eres esclavo necesitas mucha de ésta, sinceridad, ¿y porque no ser sincero? Un clavo saca a otro clavo pero siempre quedan agujeros. Ya no formulo mas preguntas, ¿para que? Si cuanto mas lo piensas mas difícil resulta. ¿Problemas? Eso solo hace daño, si le das importancia, con el paso de los años, puede que acabes comportándote como un extraño. Puedes pensar lo que quieras, creer en Dios, en Mahoma o en lo que te sugieran, es tú pensamiento, son tus ocurrencias, son tus actos y sus posibles consecuencias.
Así que, que mas da lo que yo cuente, que mas da lo que yo escriba, puedo hablar sobre ilusiones o cuestiones alternativas, puedo contarte cosas que jamás creerías, pero que importancia me darías?
Probablemente ninguna, de las cosas que existen tan solo valoras una, tú vida, vivirla día a día, siendo un egoísta, un simple materialista.
Y seguramente pensarás:”¿Y que mas da, soy yo, es mi vida y a nadie le importará, que efecto tendrá?” Pues es algo fatídico, incomprensible, como cuando te cuentan un cuento mítico. Porque, ¿para qué tener miedo a disfrutar de la vida, a disfrutar de cómo somos? Si nos acobardamos entonces si estaremos dentro de la boca del lobo.
Ya no vivimos bajo una dictadura, la vida en sí ya no es tan dura, somos dueños cada uno de la nuestra, vive la tuya y demuestra, que cuando descubres que no hay limitaciones, puedes vivir sin dar explicaciones.

Soy!


Que Quién soy? Soy quien quiero ser siendo a su vez quien siento que realmente soy.
No te diré como me llamo, no te saludaré como el resto de los hombres, sólo revelaré que mi nombre es mi corazón, y mis apellidos la inteligencia y la razón. Las personas en las que prevalece el interés se fijarán en mis apellidos, esperando de mí lo mejor, con el deseo de que les regale un futuro prometedor, mientras que las que van más allá, se fijarán en mi interior, querrán descubrir lo que oculta mi corazón, lo que siento, y sin esperar un solo momento, hacerme feliz, como todos merecemos y como merezco.
Ante todo que prevalezcan los sentimientos, sin arrepentimientos, con ilusión y sin que desaparezcan los sueños, porque los sueños son la esperanza de cada día, y la esperanza es sinónimo de vida.
Y ahora yo me pregunto, más que nada por darle claridad a este asunto…
Sabes quién eres?
Por si lo dudas, deja que te preste algo de ayuda…
Sientes? No dudaré de tu respuesta, aunque se que admitirlo en ocasiones cuesta
Y si sientes, si tienes un corazón que mezcla el amor con la razón y no te miente, serás capaz de hacerle frente?
Enfréntate al mundo, grítales lo que sientes, y sino eres capaz, del resto no serás diferente, de aquellos que le tienen miedo al pensamiento general de la gente y a sus comentarios, así que admítelos, revélalos, exprésalos, no te los guardes, porque persona que no siente, persona que no es nadie.