Todo final implica un nuevo principio!

sábado, 21 de enero de 2012

Una vez más.


Una vez más, como tantas veces antes, una más, pero a la vez  tan distinta, inolvidable, a la vez que algo pide a gritos que se extinga. Que fácil sería cerrar la ventana que da al exterior, dejar de abrazar al miedo, dejar que susurre el interior  al oído de lo que nunca debió marcharse de él mismo, sellar el abismo que va dejando el camino. Imposible. Tal vez no es fácil vivir aquí y ahora siendo frágil, una ágil mente, pero un lento corazón. Duele caer cuando más alto crees que estás, cuando crees que nada te va a derrumbar, entonces piensas en lo que te impulsó a llegar arriba, atravesando obstáculos, pero en esta ocasión, lo que desapareció fue el camino bajo mis pies. La piel, helada, los ojos, sumidos en un profundo vacío, provocando que ya no quieran ni ver. Jamás hay que perder la esperanza decían, no la he perdido aún, es sólo que ahora descansa, lo merecía.
¿Y ahora hacia donde? A la deriva, a esperar un soplo de viento, a recobrar el aliento, a quedarme en calma de nuevo, observando, sólo eso. Silencio, esa sería la mejor compañía, aunque tan sólo fuesen un par de días. Luego esperaría, ¿a que? No lo sé. Se que escogí muchas veces el camino equivocado, por aire, mar y tierra, y cuando creí estar apunto de encontrar el válido, otra puerta se me cierra. Ayer fue un día tan distinto a hoy, y mañana…bueno, para ser sincero, a ese aún lo espero. Nunca dejé de caminar, ni creo que lo haga, es sólo que ahora ya me canso, y creo que es la hora de parar y hacer un merecido descanso.


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